7 abril, 2018

Lisboa


Lisboa

El 1o de noviembre de 1755 ,  Lisboa fue sacudida por un  temblor de tierra, de una incidencia estimada en 9 puntos en la escala de Richter. La ciudad fue devastada por el terremoto, por el maremoto y afectada por los incendios que siguieron. Sebastião de Mello , más conocido como marqués de Pombal Primer ministro del rey José I sobrevivió de milagro .  Y trató inmediatamente de reconstruir la ciudad, de acuerdo con la famosa frase: «¿Y ahora? Se entierra a los muertos y se da de comer a los vivos». A pesar de esta desgracia, Lisboa no se vio afectada por epidemias, y antes del año estaba reconstruida.

El diseño de la ciudad estuvo a cargo de un grupo de arquitectos, con la directriz expresa de que fuera capaz de resistir terremotos futuros. Los edificios y plazas reconstruidas por Pombal siguen existiendo hoy en día y son una de las atracciones turísticas de Lisboa. Sebastião de Melo realizó también una importante contribución para la sismología: elaboró una encuesta que envió a todas las parroquias del país, en la que preguntaba cuestiones como si los perros y otros animales se comportaron de modo anómalo poco antes del terremoto, si el nivel de los pozos había subido o bajado en días previos al sismo, o el número y tipo de edificios que habían sido destruidos. Estas preguntas permitieron a los científicos portugueses (y luego de toda Europa) reconstruir el evento con la mayor exactitud posible y marcaron el nacimiento de la sismología como ciencia.

Es la capital y mayor ciudad de Portugal. Situada en la desembocadura del río Tajo , y es también el principal centro de la subregión de la Gran Lisboa .

Lisboa es tiene un conjunto variado de edificios  destacados de la arquitectura medieval , como el Castillo de San Jorge , el Barrio de la Alfama que sobrevivió al terremoto de Lisboa; en este barrio se encuentra la Catedral así como el Castillo de San Jorge y la Casa dos Bicos, actual sede de la Fundación José Saramago. Por último, en la ribera del Tajo, se ubica el Barrio de Belém. Allí se encuentra el Monasterio de los Jerónimos, cuya construcción comenzó en 1501 y se tardó 70 años en terminarlo. Su inspiración proviene de los territorios visitados durante la era de los Descubrimientos . Cerca del monasterio se encuentra la Torre de Belém construcción militar que vigilaba la entrada del Tajo edificios que datan de la era de los descubrimientos.

La Baixa es el corazón de la ciudad , el mayor distrito comercial de Lisboa. En ella se encuentran  el Teatro Nacional Doña María II, la Plaza de Comercio y el Rossio.  Las plazas de Comercio y Rossio y las calles en cuadrícula y edificios similares de la Baixa fueron parte del plan urbanístico del Marqués de Pombal luego del terremoto.

A finales del siglo XIX los planes urbanísticos permitieron extender la ciudad más allá de la Baixa, creándose la actual Avenida da Liberdade. En 1934 al final de la avenida se construyó la Plaza Marqués de Pombal .

La especulación inmobiliaria ha arrasado en los últimos años, con edificios de estilo arquitectónico antiguo para satisfacer la creciente búsqueda de pisos nuevos.
En la parte occidental de la ciudad se encuentra el Palácio Nacional da Ajuda .
Para ver toda la variedad de edificios y cosas que hay para ver en Lisboa lo mejor es contratar el bus turístico de 2 plantas , que ofrece un ticket para el recorrido de 1 día o de 2 . Ofrecen 4 recorridos distintos que te aseguran no perderte de lo más importante y lo puedes hacer a tu ritmo.
Lisboa es una ciudad bellísima ,  es accesible en materia de precios de comida, bebida y traslados . Los hoteles son generalmente más económicos que hoteles de la mayoría de ciudades de Europa . Hay aerolíneas que ofrecen vuelos muy baratos a Lisboa , se recomienda reservar con bastante anticipación. Una visita de 3 días a Lisboa es suficiente para conocer la ciudad , aunque es verdad que hay actividades suficientes como para hacer una estadía más prolongada.